Publicado el: 25-05-2016

INVITADO DE HONOR DEL 93º SALÓN DE MAYO: SECRETORAMA

Este año la invitada de honor del Salón es la pinacoteca del museo, que es patrimonio de todos, a través de la muestra “Secretorama o Una colección del tamaño de un hombre: Luis León de los Santos (1897-1970)”, proyecto de investigación y curaduría de la artista visual santafesina Claudia del Río. 
Nacido en Barcelona, España en 1897 Luis León de los Santos supo cultivar la amistad con muchos de los artistas de su época. En su madurez se radicó en la localidad de Rincón.
De los Santos es protagonista de una de las colecciones más ricas donadas al Museo entre las que se cuentan grabados, dibujos, óleos y esculturas. El Museo le ha rendido homenaje en el nombre de una de sus salas.

Secretorama o Una colección del tamaño de un hombre: Luis León de los Santos (1897-1970)

¿Serán los secretos un modo de vincular en sí mismos?
Una villa, una biblioteca, un cielo de secretos y si nos acercamos aparecen los círculos de los conjuntos, las líneas que conectan fechas o personas, las preguntas, las partes que no pueden reconstruirse. Los secretos son ciegos, no ven por vía parental ni de humor vítreo, ni documental, sino por otra vía: la poética. ¿Será el arte una llanura de secretos?
Cuando el 19 de noviembre de 2013 terminé de ver la última parrilla en la reserva del Museo Rosa Galisteo, cerré el último cajón de la planera y después de largo rato mirando obra sobre papel me sentí segura de que una enorme cantidad de dibujos dedicados sería el centro de esta selección. La dedicatoria iba a ser una categoría en sí misma, todo rondaría a partir de ella como modelo vincular. Dedicatorama.

Detrás y encima de las pinturas y obras sobre papel encuentro dedicatorias. ¿A quién están dedicadas? A Luis León de los Santos. Y en ocasiones a Amparo y Luis León. La presente selección de obras de la Colección Luis León de los Santos, es un tercio (364 obras) de lo donado a lo largo de veintiocho años, entre 1942 a 1970.
Esta colección de autor, y como autor lo señalamos a Luis León, resulta singular en varios aspectos. Se trata de una colección comprada en pequeñas cuotas a los artistas, que ilustra la Argentina del Arte Moderno representando una época con vocación federal. Una colección en la cual predomina la obra sobre papel, específicamente dibujo sobre papel. Una colección ideada por un maestro que termina sus estudios en Letras, y luego siendo Secretario Técnico del Consejo Escolar Nº IV del barrio de La Boca, conforma otra colección pequeña, dedicada a niños y docentes de las escuelas. Una colección donde también hay regalos: cuentan que cierta vez, Soldi le dice: “como no pude en su momento contribuir a la construcción de tu casa, éstos son los 2 ladrillos que te debía”, y le regala dos cuadros de ángeles. Una colección que por la generosidad y la proyección pública de de los Santos encontró un espacio, un museo nuestro para ser conservada y exhibida. Un modo ejemplar de coleccionar, con extensiones que se convierten en donaciones a Amigos del Arte de Rosario, al Museo Genaro Pérez de Córdoba, al Instituto Superior de Arte de la Universidad Nacional de Tucumán, al Museo Nacional de Bellas Artes y al Teatro Colón de Buenos Aires.

Las pinturas que seleccionamos para Secretorama son exhibidas como notas al pie del dibujo, invirtiendo la tradición que implica valorar al dibujo como boceto o nota al pie de la pintura y la escultura. Estas pinturas, según testimonios de quienes conocieron la casa-oratorio de Luis León, fueron en cada caso pedidas especialmente.

¿Se trata de una Colección Sentimental? El dato lo ofrece una carta fechada el 22 de marzo de 1943, de parte de Horacio Caillet Bois, quien fuera director del Rosa Galisteo (1922 a 1958), a Luis León. El papel es membretado y la tinta de máquina es azul violeta.
Muy interesante la historia del cuadro de Daneri, ya dije yo en varias oportunidades, alguna vez a Vd. mismo, hablando de Vd. y de su colección, que sus cuadros no eran de “dimensión” sino de intimidad e intención. Todos ellos eran un pedazo de su vida espiritual por el motivo íntimo que los había llevado a buscarlos, y del alma de los artistas creadores por las circunstancias especiales en que los habían creado. Por eso su hermoso conjunto se valorará doblemente en el Museo que dirijo.
Le agradezco que se haya decidido a incluir el retrato también de Carlota Stein. Por lo que le decía anteriormente, tendrá Vd. que darme, además de la lista que ya me mandó, un pequeño bosquejo sentimental de cada pieza para el archivo. No será éste un archivo común —ya lo tengo resuelto con todas las obras del museo— sino un archivo sentimental, que es lo que vale y representa algo en la historia.

 

La muestra que se expone está constituida por obras de: Carlos Alonso, Horacio Álvarez, Pompeyo Audivert, Hermi Baglietto, Juan Ballester Peña, Héctor Basaldúa, Juan Batlle Planas, Alfredo Bigatti, Norah Borges, Alberto Bruzzone, Horacio Butler, Jorge Casals, Saverio Caló, Gertrudis Chale, Minerva Daltoé, Eugenio Daneri, Ramiro Dávalos, Enrique de Larrañaga, Juan Del Prete, Miguel Diomede, Enrique Estrada Bello, Elbio Fernández, José Antonio Fernández Muro, Vicente Forte, Raquel Forner, Darío Grandi, Alfredo Guttero, Jorge Larco, Luis Alberto Lobo de la Vega, Mariette Lydis, Antonio Mana, Richard Pautasso, Orlando Pierri, José Planas Casas, Leopoldo Presas, Mily Possoz, Francisco Puccinelli, Roberto Rossi, Ernesto Scotti, Antonio Scordia, Luis Seoane, Armando Sica, Alejandro Sirio, Lino Eneas Spilimbergo, Raúl Soldi, Carlota Stein, Alfredo Sturla, Ricardo Supisiche, Luis Szalay, Miguel Taverna Irigoyen, Miguel Carlos Victorica, Roberto Viola y Agustín Zapata Gollán.

Claudia del Río